Son como niños

Un motorista con orejas de peluche en Lampang, Tailandia. Foto: La Maleta Infinita

Si hay algo que me encanta del carácter asiático es la inocencia, el espíritu infantil. Se ve en los detalles: un Doraemon que anuncia la lotería, dibujos naif en los carteles que advierten de la necesidad de ponerse casco y guantes en una obra... Esta fotografía la tomé en Lampang, donde comienzan las provincias del norte de Tailandia, pero es una moda que se está extendiendo por el país: las orejas de peluche en los cascos de motorista, que se pegan con velcro. La imagen no es robada. Le pedí al chico que conducía permiso para fotografiarle y no sólo sonrió orgulloso, sino que se me acercó para salir mejor. Al parecer, los cascos con orejas de gato son tendencia friki en Rusia y Japón, pero vienen de fábrica. Tal vez lo siguiente sea la cola en el sillín.